Si hablas con cualquier consultor de empresas es difícil que encuentres a uno que te diga que no hagas un plan de negocio. Aún más, lo más probable es que te recomiende que mires, revises, modifiques, y utilices tu plan de negocio como herramienta de gestión. Y si no te lo dice, miedo tendría que darte.  

Cuando ayudo a empresas a conseguir mejores resultados me encuentro con que muchos empresarios o bien no tienen un plan de negocios actualizado, o bien no suelen utilizarlo para una mejor gestión de sus proyectos. Incluso entre aquellos que sí tienen un plan de empresa, muchos se han dejado en el tintero lo más importante para sus resultados: ¡El margen de beneficio! De locos, ¿no?

Si no tienes un buen plan de negocio que te esté dando resultados satisfactorios, y te gustaría tener una buena herramienta para desarrollarlo, no tienes más que ponerte en contacto conmigo y me encantará ayudarte.

Independientemente de si lo tienes o no, seguramente con frecuencia haces la cuenta de la vieja. Es decir, P&L (Ingresos – Costes) Bien, ¿verdad? Así sabes cuál es tu margen. Y te permite hacer proyecciones económicas para tu empresa. ¿Dónde está la pega entonces? Estriba en que puedes estar construyendo la casa por el tejado. Déjame que razone la idea.

Si haces la cuenta de la vieja de ingresos menos gastos estás proyectando tu escenario actual sin más. Estás contando con lo que te queda después de cubrir gastos. ‘Aceptamos pulpo como animal de compañía’.

¿Y si proyectaras en función a un objetivo de beneficio ambicioso, realista, y estructurante? Que cada aspecto de tu negocio fuera orientado en función de ese objetivo de margen de beneficio. Piénsalo. ¿Cómo vamos a conseguir nuestros objetivos económicos si esos objetivos de margen no han estado de base en la diana que nos hemos puesto delante en nuestro plan de empresa?

¿Y si tú y yo nos sentamos a replantear tu plan de empresa? Vamos pues. Lo vamos a poner en el centro de todo. ¿Cuál es el margen no negociable que deberías obtener de tu actividad económica? Ojo, no el que estás obteniendo ahora. Hablamos del margen que tendrías que generar en tu empresa sí o sí. La cuenta ahora ya no es Ingresos menos Beneficios. La cuenta es Costes = Ingresos – Beneficios. Y a controlar Costes como bellacos

Tienes que fijar un porcentaje y respetarlo por sistema. Si tu beneficio mínimo tiene que ser un 15%, Ya sabemos que no podemos gastar más de un 85% en ningún caso. Cada proceso, cada aspecto de tu empresa, por nimio que parezca, tiene que ayudarte a asegurar que ese 15% se genera a través de ventas y control de tus gastos.

¿Quieres asumir un mejor control de tu empresa? Vamos a empezar por un plan de negocio que se centra primero en tus objetivos de beneficio y que aportará mucha más claridad en cada parcela de tu proyecto empresarial. ¿Hablamos?

Publicado por Nathan Manzaneque -

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